Pese al presunto secuestro de 15 militantes del PT en Frontera, diversas detenciones e irregularidades denunciadas durante la jornada electoral, como la supuesta compra de votos mediante códigos QR, la detención del hermano del candidato Alberto Hurtado en Saltillo y la operación de presuntas “casas amigas” en distintos puntos de la entidad, las autoridades electorales, tanto estatales como federales, calificaron el proceso electoral de Coahuila como una elección tranquila.
Mientras tanto, el PRI se perfila como el gran ganador de la jornada electoral al encaminarse a obtener las 16 diputaciones de mayoría relativa en disputa, en la única elección local celebrada en México durante 2026.
Tras presentar un informe sobre las incidencias registradas en Coahuila, el Instituto Nacional Electoral (INE) dio a conocer que se documentaron 174 incidentes clasificados como no graves, de acuerdo con el vocal ejecutivo de la Junta Local del INE, Miguel Castillo, y el vocal de Organización Electoral, Uriel López Castillo.
Los funcionarios precisaron que estas incidencias no interrumpieron el desarrollo de la votación, aunque sí quedaron asentadas en los reportes oficiales.
“Tenemos 124 incidentes registrados al corte que tenemos hasta este momento. La mayoría de ellos tiene que ver con personas que votaron sin estar en la lista nominal; son 56 casos.
“Otro grupo corresponde a funcionarios que, una vez instaladas las mesas directivas de casilla, abandonaron sus funciones. También se reportaron interferencias menores durante el desarrollo de la votación, cuando algún ciudadano adopta una actitud conflictiva que obliga a suspender momentáneamente el proceso; son 11 casos.
“Tuvimos además dos cambios de domicilio con causa justificada, debido a que los inmuebles originalmente aprobados ya no podían ser utilizados”, explicó.
Por otra parte, los incidentes denunciados a través de redes sociales por Morena y el PT, relacionados con presunta compra de votos, agresiones, amedrentamiento e intimidación contra militantes o simpatizantes, no forman parte de los registros oficiales de incidencias electorales, aclaró el vocal de Organización Electoral, Uriel López Castillo.
“Si una persona se coloca en la fila intentando inducir el voto y eso provoca que el presidente de casilla tenga que detener momentáneamente la votación, ese hecho sí se registra. Sin embargo, si ocurre en los alrededores de la casilla, fuera del espacio físico donde se desarrolla la votación, no se registra, salvo que afecte directamente el desarrollo del proceso”, explicó.









