El gobernador Rubén Rocha Moya dio a conocer ayer que pidió al Congreso del estado licencia temporal al cargo mientras dure el proceso de investigación que realice la Fiscalía General de la República.
Rocha Moya ha sido acusado por las autoridades estadunidenses junto con otros nueve funcionarios y ex funcionarios, por narcotráfico y tener vínculos con el Cártel de Sinaloa.
En el mensaje subrayó que la decisión la tomó “desde mi profunda convicción republicana y con la finalidad de facilitar la actuación de las autoridades mexicanas”.
En un breve mensaje difundido por el gobierno del estado, agregó que no va a “permitir” que lo utilicen para dañar al movimiento al que pertenece “y que ha cambiado para bien la vida de millones de mexicanas y mexicanos que durante décadas fueron víctimas de quienes se creyeron con el derecho de despojarlos de los más elemental”.
“Tengo la conciencia tranquila, una vida de trabajo me respalda. Lo digo clara y contundentemente: son falsas y dolosas las acusaciones que se han vertido en mi contra, a mi pueblo y a mi familia los puedo ver de frente porque no los he traicionado nunca y nunca los traicionaré.
Y eso lo demostraré con firmeza en el momento que las instituciones de nuestro país lo requieran”, recalcó.
El miércoles pasado el gobierno de los Estados Unidos solicitó la detención con fines de extradición del gobernador de Sinaloa y el jueves Rocha Moya descartó pedir licencia; “voy a seguir todo el proceso, todo lo que me corresponde soy licenciado en matemáticas y me la viví dando clases; pero también soy abogado egresado de la UNAM, a mucha honra, entonces conozco los procedimientos”, dijo en Navolato.








