Actualmente el estado de Hidalgo se mantiene como la entidad con mayor incidencia de robo de hidrocarburos en el país, aquí se concentran casi tres de cada 10 tomas clandestinas de México; tan solo durante 2025 se detectaron 2 mil 660 tomas clandestinas en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que representó el 28.4 por ciento de todos los casos registrados a nivel nacional y en promedio, se localiza una perforación ilegal cada tres horas.
En este contexto, autoridades estatales y federales localizaron un campamento clandestino presuntamente utilizado para el almacenamiento de combustible robado en una zona boscosa de difícil acceso de la comunidad de Coatzetzengo, municipio de Cuautepec de Hinojosa, considerado uno de los principales focos rojos del huachicol en el país.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, el hallazgo fue posible mediante sobrevuelos con drones y labores de inteligencia. Durante el operativo fueron asegurados aproximadamente 4 mil 100 litros de hidrocarburo, cinco contenedores con capacidad de mil litros cada uno y una camioneta tipo van presuntamente utilizada para el traslado del combustible.
La dependencia informó que continuará utilizando herramientas tecnológicas, vigilancia aérea y trabajo coordinado con autoridades federales para combatir el robo de combustible, una actividad ilícita que durante años ha mantenido a Hidalgo entre las entidades más afectadas.
El aseguramiento cobra relevancia debido a que Cuautepec se ha convertido en el epicentro estatal de este delito. Datos del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), elaborados con información de Pemex, señalan que durante 2025 el municipio registró 533 tomas clandestinas, ubicándose como el segundo municipio con más perforaciones ilegales de todo México, sólo por debajo de Degollado, Jalisco.
Además de Cuautepec, otros municipios hidalguenses son considerados focos rojos por el robo de combustible y son: Santiago Tulantepec (205 tomas clandestinas), Singuilucan (177), Nopala de Villagrán (177), Tepeapulco (139), San Agustín Tlaxiaca (137), Tula de Allende (130), Ajacuba (121), Tlahuelilpan (120), Tlaxcoapan (119), Huichapan (114), Epazoyucan (110) y Tetepango (103).
Las cifras más recientes muestran que la problemática continúa en ascenso pues durante el primer trimestre de 2026 Hidalgo acumuló 731 tomas clandestinas, un incremento cercano al 20 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Tan sólo en esos tres meses, Cuautepec concentró 202 perforaciones ilegales, colocándose ya en el primer lugar nacional entre los municipios con mayor incidencia de este delito.
Especialistas advierten que el robo de hidrocarburos no sólo representa pérdidas millonarias para Pemex, sino también riesgos ambientales y de seguridad pública para las comunidades asentadas cerca de los ductos, como quedó evidenciado en la tragedia de Tlahuelilpan, ocurrida en 2019 que dejó un saldo de 137 personas fallecidas luego de la explosión de una ordeña.









