Tras imponerse a células rivales del Cártel de Sinaloa, Los Cabrera consolidaron su control en Durango. Su alianza con la Mayiza y sus presuntos vínculos con el Gobierno del Estado, los colocan hoy bajo creciente presión.
Los Cabrera son una célula criminal que por años ha dominado Durango, lo han hecho de forma discreta, sin buscar llamar la atención, incluso controlando el crimen común, que hace que dicha entidad tenga uno de los índices de violencia más bajos del país, sin embargo, en los últimos dos años se han puesto en el radar de las autoridades.
Las razones por las que los Cabrera han llamado la atención en los últimos dos años son tres. La primera es que se han convertido en los principales aliados de Ismael Zambada Sicairos “El Mayito Flaco” en su guerra con los Chapitos, siendo responsables del envío de efectivos a Sinaloa, Chihuahua, Sonora y Zacatecas.
La segunda son las acusaciones que pesan en contra de Esteban Villegas Villarreal, Gobernador de Durango, así como de varios de los funcionarios de su Gobierno, de proteger a los Cabrera, lo que incluso ha desatado rumores de que el Mandatario es investigado por la FGR y por el Gobierno de los Estados Unidos.
Y la tercera, fue la participación de los Cabrera en un esquema de extorsiones a empresarios de diferentes rubros, de la mano del liderazgo regional de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Édgar Rodríguez Ortiz “El Limones”.
El proceso de consolidación de los Cabrera
Debido a su cercanía con Sinaloa y de su geografía compleja, que permite la siembra de mariguana y amapola, así como escondites para los capos en las zonas serranas, desde hace décadas Durango ha sido un espacio natural de operación del Cártel de Sinaloa, pero también el escenario de disputas internas.
En la década de los 90, comenzaron a consolidarse algunos liderazgos en diferentes partes del estado, los García y los Bardales en la Comarca Lagunera, la banda de los Canelos en Canelas, que estaban ligados a Ignacio Coronel, los Emes en el norte de la entidad y los Cabrera en Santiago Papasquiaro, en los límites con Sinaloa.
Cada una de estas células, todas ligadas al Cártel de Sinaloa, comenzaron a expandir sus territorios, lo que dio pie a un fenómeno sui generis, en donde parte de la violencia de Durango se generó por disputas internas de células que pertenecían a una misma organización.
El primer encuentro violento se dio entre los Canelos y los Cabrera, por la colindancia de sus territorios, ya que Canelas y Santiago Papasquiaro son municipios vecinos y además ambas células pretendían el control de Durango capital y la frontera con Sinaloa. Disputa que se extendió de 2008 a 2013, decantándose en favor de los Cabrera, debido al arresto en 2013 del líder de los Canelos, Humberto Rodríguez Coronel, así como del abatimiento de Ignacio “Nacho” Coronel en 2010.
Casi al mismo tiempo del conflicto con los Canelos, los Cabrera abrieron otro frente de batalla con los Emes al norte de la entidad, que también contaban con operaciones en el sur de Chihuahua, conflicto que se perfiló a su fin también en 2013, lo cual tuvo como resultado que los Cabrera tuvieran el control de la mayor parte de Durango.
La única zona que seguía bajo el control de otra célula era la Comarca Lagunera, que dominaban los Danny’s o el Cártel del Poniente, que además de Gómez Palacio y Lerdo, tenían influencia en Torreón, Coahuila. Desde 2010 los Cabrera buscaron arrebatarles esta área y el conflicto se extendió hasta 2015.
De hecho, entre 2011 y 2013, la Zona Metropolitana de Torreón, se convirtió gracias al conflicto de los Cabrera, el Cártel del Poniente y también los Zetas, en una de las ciudades más peligrosas de México.
Los Zetas por su parte fueron la única organización externa que tuvo la oportunidad de disputar el control de Durango, pero su influencia nunca se extendió más allá de la Comarca Lagunera y siempre fue más fuerte del lado de Coahuila, que en el de Durango.
Lo cierto es que a partir de 2015 se puede decir que los Cabrera quedaron como dueños absolutos de Durango, lo que les permitió infiltrar estructuras gubernamentales para afianzar su poder e incluso expandir su área de influencia a estados vecinos como Chihuahua, Zacatecas y Coahuila.
Hoy los Cabrera tienen presencia en los 39 municipios de Durango y a pesar de que también se registra la operación tanto de los Chapitos, como del Cártel Jalisco Nueva Generación, la misma es muy discreta. El CJNG tuvo una incursión corta en Durango capital y en el Mezquital, mientras que los Chapitos, a través de Aureliano Guzmán Loera “El Guano”, son fuertes en Tamazula, mientras que en los otros 6 municipios en donde mantienen presencia, la misma es menor.

El futuro de los Cabrera
Una de las fortalezas de los Cabrera fue su discreción, sin embargo, hoy están bajo los reflectores por su papel protagónico en la lucha entre la Mayiza y los Chapitos, lo cual podría derivar en tres escenarios posibles:
- Debilitamiento si aumenta la ofensiva de los gobiernos de México y Estados Unidos contra ellos, como una forma de combatir a la Mayiza o iniciar un proceso contra Esteban Villegas.
- Fortalecimiento al ampliar su territorio de influencia, al ser el grupo más fuerte al interior de la Mayiza del Cártel de Sinaloa, sobre todo si los Chapitos pierden espacios.
- La creación de un nuevo cártel regional, en caso de que Ismael Zambada Sicairos sea arrestado o abatido, ya que tendrían la capacidad de hacerse con el control de la Mayiza o de independizarse.








