En el habla autóctona, “soltar un borrego” significa esparcir una afirmación falsa sobre una persona, un acontecimiento o una idea. Así mismo, en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, se dice que “borrego (a)”, se aplica a una persona tenida por tonto, necio, memo, pusilánime, infeliz, boludo. Dicho lo cual, habría que ver con qué intenciones lanzó “la Borrega” de Matamoros tan graves acusaciones en contra de políticos que se afanan por la recuperación de Tamaulipas.
Absurdo sería reproducir en este espacio las palabras del alcalde matamorense, quien llegó al poder de la mano del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y ahora muerde la mano de quienes le abrieron camino. Dijo que el huachicol ha sido fomentado por las actuales autoridades cuando todo mundo sabe que esa actividad inició durante el periodo neoliberal y que tuvo su auge mayúsculo durante el contubernio de los Cabeza de Vaca y los Bribiesca Sahagún.
Según nota publicada por el prestigiado portal digital, Sin Embargo: “Ciudad de México, 4 de marzo (SinEmbargo). – A la llegada de Vicente Fox Quesada a la Presidencia de la República, en 2000, la empresa Oceanografía, propiedad de Amado Yáñez Osuna, estaba prácticamente quebrada, plantean legisladores integrantes de la comisión que, desde 2005, se creó para investigar a esta empresa por supuestos fraudes contra Petróleos Mexicanos (Pemex).
También esa comisión ligó a los hermanos Manuel y Jorge Alberto Bribiesca Sahagún, hijos de Martha Sahagún Jiménez, esposa de Vicente Fox, como intermediarios de la compañía para gestionar contratos millonarios por parte de la paraestatal petrolera. Para cuando Fox terminó su sexenio, en 2006, ésta era una de las principales proveedoras de servicios de Pemex”. En ese entramado de pillerías, no podía permanecer al margen Francisco García Cabeza de Vaca, quien pudo hacerse de la gubernatura.
Si hay alguno de los políticos de la actual administración estatal o de las alcaldías o el Congreso, sea de Morena o cualquier otro partido, está ligado a actividades ilícitas, es sano y conveniente que se denuncie; pero, que se haga ante las instancias de procuración y administración de justicia correspondientes, aportando todas las pruebas necesarias, no soltar borregos cuyo único objetivo es ganar luces en el escenario político tratando de llevar agua a su molino.
Hasta donde se ha visto, la actual administración está empeñada en acabar con la corrupción y en mantener la soberanía de México para garantizar el bienestar de los mexicanos; por ello, manchar la imagen de un político comprometido con la Cuarta Transformación es doblemente condenable. Si se tiene conocimiento de algo ilegal, que se denuncie puntualmente porque de eso se trata la propuesta de Morena.
Al pan, pan y al vino, vino; ¡nada de borregos ni de Borregas!









